La piratería te está matando

Me encantan los titulares llamativos.

Un día, durante el año pasado, me encontré en la situación de tener que barrer todo internet (foros principalmente) en busca de claves de seguridad, actualizaciones del sistema, chips, firmwares y un montón de gilipolleces ¿Qué estaba buscando? Piratear. Piratear una consola.

Siendo algo que al final tienes que hacer periódicamente debido a las respectivas defensas de cada empresa de su producto, me paré por un instante y me dije “¿Estoy disfrutando con todo esto?”. Quiero decir, tenía (y mantengo) unas torres llenas de juegos grabados mirándome desde la estantería a los que siempre miraba con pereza. Decenas de juegos a medio jugar, otros por empezar y los finalizados sin ninguna gana de rejugarlos debido a la cantidad de juegos pendientes.

“¿Estoy disfrutando con todo esto?” Me volví a preguntar. Durante ese primer día que dejé de buscar lo que ultimamente me traía de cabeza para seguir pirateando, recordé mi primera época con la PSX y los viajes con mi padre a las tiendas de segunda mano de todo Madrid. Buscando comprarme UN juego barato que debería durarme varios meses y cuya elección basaba simplemente en las carátulas traseras y delanteras. En esa época me comí mojones como soles pero también compré joyas atemporales como Twisted Metal o Die Hard Trilogy por ejemplo. Más tarde los empecé a alquilar o intercambiar con amigos y abrí mis posibilidades con el PC. Lo bueno del PC es que aunque me descargara el respectivo crack para los juegos que alquilaba (GOD BLESS YOU Baldur’s Gate), siempre tenía la limitación de no poder descargarlos impusilvamente como podemos hacer actualmente.

Durante los años de semi-legalidad fue cuando disfrutaba de los juegos al máximo. Cuando ir a una tienda era una maldita fiesta llena de ilusión, cada juego que introducía en la consola era como un rito. Miraba el libro de instrucciones (madre mía los tochos de PSX), hacía hueco en la memory card y aprendía todo lo que podía hacer con los mandos en la primera pantalla, muriendo lo que hiciese falta.

¿Y ahora? ¿Qué estaba haciendo?

Estaba constante actualizando las web de descargas esperando ansioso que saliese algo, algo nuevo, algo que no tuviese para poder descargarlo, grabarlo y acumularlo. Juegos que no he tocado, discos que incluso he tirado, partidas abandonadas ¿Era esto jugar a videojuegos? ¿Dónde estaba la ilusión? ¿Qué coño me había pasado? ¿Qué mierda nos ha pasado a todos?

Durante los siguientes días tras mi decisión de no piratear la consola otra vez y seguir por el camino recto, pude hablar con mis amigos de este tema en una de las comidas que solemos realizar. Todos coincidimos en que nos estábamos equivocando, que ahora disfrutábamos muchísimo mas intercambiándonos webs de importación, páginas que comparaban precios, hablando de las mejores tiendas para buscar juegos de segunda mano y en general, hablando con ilusión de nuestra pasión por los videojuegos. Demostrándonos a nosotros mismo que el esfuerzo y la satisfacción que conseguimos ahora, es la misma que cuando salíamos de la tienda en los locos ’90 con los juegos pagados con nuestra humilde paga.

Porque al fin y al cabo, necesitamos vivir nuestras pasiones con ilusión y pagarlas con nuestro esfuerzo.

¿No?

Advertisement
Esta entrada fue publicada en Crap, Pensamiento, Personal, Retroshit!, Social, Videojuegos. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Please log in using one of these methods to post your comment:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s