2 años después
Mi arma nunca estaba descarga y sólo recuerdo un momento en el que tuviese el seguro puesto. Desde que pasó lo de aquel motel de carretera duermo cuando la situación es totalmente segura.
Hoy toca salir, hay que seguir huyendo, ella se está acercando cada vez más y no dudará en dispararme en cuanto me vea. Pero tengo que dar un último golpe antes de seguir, por eso llevo dos días vigilando esa licorería que está a algo menos de un kilómetro del albergue. Tienen pocos clientes, no hay otra tienda cerca y la policía únicamente ha venido en las dos ocasiones que cronometré su tiempo de respuesta.
¿Si es tan fácil por qué me tiembla hasta la glock? Lo único que salió mal la última vez fue esa estúpida señora que se puso a gritar como una puta loca ¿Qué se esperaba que fuese a hacer? Casi descubre mi maldita tapadera que tanto tiempo y dinero me costó, pero no puedo quitármelo de la cabeza. Era tan sencillo como esta licorería. Entré, me acerqué al tendero apuntándole al hígado por debajo del mostrador y le hablaba como si fuese un antiguo amigo.
-”¿Qué pasa tio? ¿Pudiste conseguirme eso? (susurrándole “Dame la pasta o te reviento las entrañas”)
Pero entró la puta vecina de toda la vida, a la hora del cierre.
-”¡Ay hijo! ¡Menos mal que aún tienes abierto! Me he quedado sin leche y he pensado… Seguro que aún no ha cerrado y si me doy prisa llego”-
-”Claro mujer, no se preocupe”-. Respondió el tendero
Le susurré que no me jodiera, que me siguiera el rollo o me cargaba también a la puta vieja y dejé de apuntarle para que no sospechara ella.
-”Bueno tío, me haces venir a estas horas y mira lo que tardas en darme lo mío, venga, o al final tendremos que ir hasta tu casa y no tengo tiempo”-
La señora cometió el error de mirar demasiado mientras pagaba y yo me despisté un momento asomando la pistola del bolsillo cuando saqué la mano.
Ella gritó
Él intentó hacerse el héroe
y ambos acabaron muertos.
Esta vez no tiene por qué acabar todo mal, sólo la he cagado una vez pero este temblor me la va a jugar. Me va a dar problemas. Eso pensé, pero nunca pude imaginar que todo acabaría peor, mucho peor.